martes, 21 de septiembre de 2010

La mecánica cuántica y la teoría del todo

La mecánica cuántica es algo realmente difícil de entender, de explicar y, en muchos casos, de asumir. Es por eso que se agradecen tanto vídeos como este:



Lo cierto es que, hoy día, la mecánica cuántica está más de actualidad que nunca gracias a los recientes avances que prometen que tendremos los primeros ordenadores cuánticos en menos de dos décadas, tal vez en una. A su vez, empresas como Google están ya invirtiendo en tecnología que aproveche estos fenómenos cuánticos en la búsqueda de imágenes, por lo que comenzar a entenderla no está de más, dado que estos avances científicos tienen una repercusión inmediata en los negocios.
Desde el punto de vista filosófico, la mecánica cuántica tiene una serie de implicaciones muy importante, tomando como ejemplo al mismísimo Einstein, que durante mucho tiempo se resistió a la aleatoriedad como factor que controle nuestras vidas con su famosa frase: "Dios no juega a los dados". Pero lo cierto es que sí hay una especie de juego de dados que lo controla todo a escala cuántica. Y si lo controla todo a escala cuántica, ¿qué impide que tenga una influencia en el mundo macroscópico? ¿no estamos formados por partículas? O lo que es más, ¿la física clásica no será una particularización de la mecánica cuántica?, ¿habrá un sistema finito de ecuaciones capaz de predecir todos los fenómenos que observamos? Esto mismo se preguntan muchos científicos de todo el mundo en la búsqueda de la Teoría Unificada que, en caso de desarrollarse, lograría integrar la física clásica con la mecánica cuántica.
Estableciendo una analogía conocida, las leyes de Kirchhoff no son más que una particularización de las leyes de Maxwell, aunque las primeras sean anteriores. Y sin embargo, las ecuaciones de Maxwell permiten explicar la totalidad de los fenómenos electromagnéticos observados.
Según el teorema de incompletitud de Gödel no será nunca posible llegar a una Teoría del Todo y, aunque científicos como Stephen Hawking son partidarios de este pensamiento siguen trabajando por lograrla.
Particularmente pienso que no depende tanto de si es posible o no como de si es posible o no en qué plazo de tiempo. Valga el ejemplo de una clave criptográfica segura: se considera que una clave es segura si, con los medios de computación actuales, no es posible romperla por medio de "fuerza bruta" en un tiempo razonable. De esta forma, si protegemos un documento con una clave que sólo se puede quebrantar en un plazo de 300 años, se puede decir que esa clave es segura. Así, estoy seguro que hace 1000 años no podían soñar siquiera con explicar fenómenos que hoy día los podría explicar un estudiante de la ESO (bueno, debería poder...). Y el ritmo al cual cada día sabemos más de nuestro entorno va aumentando a medida que crece la capacidad de computación. Lógicamente esto no es ni de lejos tan sencillo, pero la ciencia avanza cada día a un mayor ritmo y, si bien es cierto que con cada respuesta aparecen varias preguntas, es fascinante ir encontrando cada vez más respuestas.
¿Seremos testigos algún día del nacimiento de la Teoría del Todo?
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