miércoles, 1 de diciembre de 2010

Paralelismo deportivo

Hace tiempo que el deporte no es lo que era y lo que debe ser; por suerte no ocurre en todos los deportes, sólo en algunos, aún así es muy molesto. Hoy voy a hacer un paralelismo en un sentido y en otro tomando como ejemplo el clásico mundial del tenis (Nadal-Federer) y el clásico de la liga española de fútbol (Barça-Madrid) aprovechando que han ocurrido hace pocos días y con un sólo día de diferencia. Esto que voy a decir valdría igualmente sustituyendo tenis por golf o voleibol por ejemplo y sustituyendo fútbol por baloncesto o fórmula 1, aunque en esos casos el circo es menos evidente y menos frecuente. También hay que señalar que, a pesar de que los deportes del segundo grupo cada vez me producen más rechazo por todo lo que conllevan, sí que sigo siendo aficionado de los mismos, aunque procure abstraerme de fanatismos.

->Qué habría ocurrido si Nadal hubiera sido el Real Madrid y Federer el Barça (los pongo así por quién ganó y quien perdió en este caso concreto):
  • Nadal en los días previos habría dicho que Federer no va a ser capaz de ganarle fácil ni mucho menos.
  • Al llegar Nadal al O2 Arena, un aficionado de Federer le habría lanzado una piedra.
  • Federer habría procurado jalear al público para asegurarse un ambiente hostil para Nadal.
  • Tanto Federer como Nadal habrían procurado decir que una bola no entró cuando entró claramente, hacerse el lesionado cuando iban con marcador adverso, quejarse al árbitro de que lo está perjudicando...
  • En el tercer set, cuando Federer gana claramente, Nadal se mosquea y le lanza un pelotazo a la cara aprovechando que Federer se acerca a la red.
  • Yendo ya 5-1 en el tercer set, Federer pide que el público pite más y lo anime.
  • Al término del partido no se dan la mano, Federer se sube encima de la silla y se pone a jalear al público.
  • En cuanto Nadal se dirige a guardar la raqueta, Federer se descojona y saluda al público señalando al marcador.
Un espectáculo lamentable que sé que nunca ocurrirá.


->Qué habría ocurrido si el Real Madrid hubiera sido Nadal y el Barça hubiera sido Federer (repito: los pongo así por quién ganó y quien perdió en este caso concreto):
  • El Real Madrid, al preguntarle por el juego del Barça habría comentado que llega en un momento fantástico de forma y que será un partido muy difícil, que cualquier cosa puede pasar.
  • Ambos equipos habrían llegado aplaudidos al terreno de juego en señal de respeto por el gran espectáculo que previsiblemente van a ver.
  • Ambos equipos aplauden y saludan a su vez al público en señal de respeto mutuo.
  • En las jugadas polémicas, el portero es el primero que se levanta para decir que ha cometido penalty, el defensor le señala al árbitro que su entrada es merecedora de tarjeta amarilla, cuando sienten contacto no se tiran al suelo a no ser que sean realmente derribados y, en cualquier caso, se levantan uno al otro y se dan la mano.
  • Cuando el Barça marca los primeros goles, lo celebra efusivamente, aunque con respeto y el Real Madrid también es capaz de apreciar la belleza de la jugada y lo aplaude, a pesar de la contrariedad.
  • Cuando el Barça va ganando holgadamente, deja de celebrar los goles en respeto al contrario. El público lo sigue celebrando efusivamente, pero en ningún caso hace burla de ninguno de los jugadores o entrenador contrario.
  • En los últimos compases del partido no hay ninguna jugada especialmente peligrosa por parte del Real Madrid hacia ningún jugador del Barça.
  • Cuando termina el partido todos se dan la mano, se aplauden mutuamente y se van comentando las jugadas a saludar al árbitro y a la afición.
Me temo que este último escenario, al menos en España, no lo veré nunca. ¿Ahora sabéis por qué cuando veo fútbol, sólo me gusta el inglés?

Quiero hacer notar en un tema tan polémico como este que no me he querido posicionar en ninguno de los dos bandos futbolísticos justamente porque ambos equipos hicieron cosas bastante mal hechas deportivamente hablando. Por otra parte, seguramente no tienen ni toda ni mucha de la culpa, sino que la prensa, los aficionados, la publicidad, el dinero y el "salsa rosa" que se mueve alrededor de estos es lo que empuja a este tipo de comportamientos que, como ya he dicho alguna vez, poco o nada tienen que ver con el deporte.

Imagen de hola.com.
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