sábado, 27 de noviembre de 2010

Aún seguimos siendo primates

Crisis... es lo que nos viene tocando desde mediados de 2007 aunque nosotros no quisimos darnos por aludidos hasta más adelante. ¿Y qué hacemos para arreglar las cosas? Tirarnos los trastos a la cabeza. Una solución muy adecuada para seres inteligentes elegidos por la mano de un ente superior, sí señor.
Resulta que últimamente leo bastantes artículos de economía, editoriales de opinión de varias perspectivas y tendencias políticas y se podría pensar que no nos ponemos de acuerdo en lo que tenemos que hacer pero no, nada de eso, todo lo contrario. En realidad estamos muy de acuerdo en lo que hay que hacer, sabemos cómo salir de esta y cómo evitar que nos vuelva a pasar. Pero entonces, ¿cuál es el problema? hagámoslo, ¿no? Pues no, falta por resolver quien se cuelga la medallita de acabar con la crisis... todo un comportamiento inteligente.
Aquí quiero hacer un paralelismo con otras disciplinas distintas a la economía y la política, para ver qué sucedería si se aplicara el espíritu deportivo o científico. No hay nada más competitivo que el caso del deporte, lógicamente por la naturaleza propia del mismo. Sin embargo, en general, tampoco hay nada más limpio que el mismo (véase este ejemplo). Dos deportistas son capaces de "molerse a palos" dentro de la pista y, en cuanto acaba el partido, darse un abrazo e irse a cenar juntos. Es más, en el caso del fútbol (olvidándonos de los estúpidos periódicos deportivos y comentaristas sensacionalistas), son capaces de incluso criticarse o recriminarse entre los equipos y luego luchar por un objetivo común en la selección nacional consiguiendo grandes resultados aunando esfuerzos. Ya se ve por donde voy, ¿no? A ver si antes de que me muera veo a dos políticos de distinto signo luchando por un objetivo común... En realidad ya ocurre de forma limitada en el País Vasco con el pacto PSOE-PP, así que algo de esperanza queda.
¿Y qué tal la cooperación científica? También sería muy deseable, dejando de lado las competiciones de laboratorios médicos por conseguir fármacos que les reporten beneficios pues esto también sería parte de la economía y política que critico al inicio. Como digo, en general, los científicos saben colaborar, comparten descubrimientos, los publican y trabajan sobre el trabajo de otros para conseguir un resultado mejor.
¿Y qué tal si hubiéramos aplicado algo de espíritu deportivo y científico a la resolución de la crisis? Para empezar, seguramente ni estaríamos hablando de crisis, pero de haberla habido, estaríamos hablando de la crisis del 2007, no de la crisis que seguimos padeciendo.

Seguimos divagando...
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