miércoles, 11 de julio de 2012

El iPod nano para correr

Normalmente me gustan los productos de Apple, pero hoy les voy a dar leña, así que, fanboys, no leáis esto.
La de hoy es la historia de cómo pasar de esto:
A esto otro:

Hombre, es cierto que me salió gratis y que el cacharrito mola, pero para los que se gastaron en su día 159€ (hoy 125€) supongo que debe ser una putada que un gadget que se usa muchísimo para correr no sea resistente al sudor. Para mí lo es, a pesar de haber sido gratis, ya que me había acostumbrado a usarlo para medir las distancias que corría, progresos y todas esas tonterías. Es una radio muy buena, la batería dura bastante, pero sus defectos son horribles, sobre todo teniendo en cuenta su precio.
Defectos:
  1. Precio desorbitado.
  2. Ni arrimarlo al sudor.
  3. Los auriculares.
El último apartado merece un comentario más extenso y nuevamente me refiero al punto número 1. Para un cacharro que vale tanto dinero ¿no es posible ponerle unos auriculares menos... más.... que no sean una puñetera mierda? hablando claro. Se caen inmediatamente si das medio paso, no se ajustan a las orejas ni de casualidad, no sé si estarán pensados para tener orejas cuadradas o con forma de huevo. Tal vez sea por eso que decía Steve Jobs, que no hay que darles a los clientes lo que quieren sino decirles lo que quieren: unas orejas con la forma que a Jobs le salga de las pelotas.
La pinza que tiene en la parte posterior es magnífica en cambio, bueno, sería magnífica si no fuera porque el principal sentido sería que pudieras usarlo caminando con los auriculares que trae (ni de coña) y que fuera resistente al sudor para así usarlo corriendo sin necesidad de meterlo en una bolsa de plástico.
Unos auriculares de muy buena calidad cuestan unos 20€ a precio de tienda, pongamos 4€ a precio de fábrica. ¿No es asumible eso por Apple para un cacharro por el que cobran 125€ y seguro que no les cuesta producirlo ni 15€?
Ciertamente los productos de Apple son religión y ya sabemos los beneficios que las religiones traen: beneficios a los bolsillos de los que la manejan sin importar la calidad o la realidad de lo que venden.


Actualización: Al segundo día, después de envolverlo en pañuelos y ponerlo al Sol para que expulsara todo rastro de humedad, resucitó. A ver si la analogía de la religión me va a salir cara al final de todo jajaja. De cualquier modo recomiendo no arrimarlo al sudor por si acaso la analogía correcta eran las vidas de un gato, en cuyo caso, me quedarían 6 ;)

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