martes, 25 de enero de 2011

El gran diseño: mis impresiones

Cuando leí por primera vez "Historia del Tiempo" allá por 1994-95 ya hacía tiempo que era un best-seller, hacía ya mucho que Stephen Hawking era una celebridad sin paliativos, pero hacía bastante poco (1992) que teníamos pruebas fehacientes de la radiación cósmica de fondo y un primer mapa del Universo primigenio, de esas primeras "semillas" que dieron lugar a todo lo que conocemos ahora. Por aquel entonces recuerdo que la edad del Universo se establecía en 15.000 millones de años según las observaciones y lo cierto es que ese dato no ha cambiado mucho (ahora se cifra en 13.700 millones de años).
Sin embargo, en ese gran libro aún quedaban muchos interrogantes, la teoría de cuerdas estaba en pañales y muchas elucubraciones aún eran mucho más teóricas que con bases fuertes (ojo, no quiere esto decir que se sacaran cosas de la manga, sino que en base a unas pocas observaciones se obtenían muchas conclusiones).
Hoy día los físicos están lanzados más que nunca a por la teoría M, aquella panacea que unificará física clásica y cuántica en una sola; bueno, realmente la teoría M no es una sola, sino un conjunto de leyes que deberán solaparse y ser válidas todas aquellas que se solapen en los puntos de solapamiento. Mediante esta teoría deberían poder describirse todos los fenómenos de la naturaleza conocidos y predecir el comportamiento de cualquier fenómeno observable. Gracias al LHC hoy en día estamos más cerca que nunca de conseguirlo, aunque nadie sabe cuándo lo lograremos ni si lo lograremos. Un dato interesante que mucha gente no sabe es que realmente la física cuántica sí que rige los fenómenos macroscópicos y no sólo los microscópicos, pero claro, a nivel macroscópico un objeto grande tiene prácticamente la misma cantidad de partículas positivas y negativas, por lo que sus efectos se contrarrestan y las fuerzas electromagnéticas que son muy importantes en el mundo microscópico no son apreciables a gran escala.
En "El Gran Diseño" Hawking y Mlodinow se atreven a meterse en puntos tan controvertidos como el inicio del Universo dando una explicación de porqué todo es como es y no de otra forma. Además, se adentran en las singularidades, es decir, allí donde las teorías convencionales no tienen solución para explicar porqué no es necesario nada que encienda la mecha y ponga en marcha al Universo. Se basan para ello en la teoría M, en los diagramas de Feynman, la gravedad y en algo tan básico para un programador como el Juego de la Vida. El Gran Diseño es la Teoría M y la Teoría M es lo que se pretende confirmar a través de la observación y la experimentación; es uno de los objetivos del LHC y, de confirmarse (parafraseando a Hawking) "será la culminación de una búsqueda que se remonta a más de tres mil años. Habremos hallado el Gran Diseño".
En resumen, un fantástico libro para los aficionados a la Física teórica y los que no tenemos miedo de sentirnos desamparados en el Universo.

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